Comunismo o caos. Esplendor, crisis y reconstrucción de la alternativa comunista
.Este artículo expone muy resumidamente algunos de los temas clave de la larga ponencia (56 páginas) de igual título que, por invitación de unos queridos compañeros, los camaradas de Primeira Linha, expuse en las IV JORNADAS INDEPENDENTISTAS GALEGAS Comunismo ou Caos. Creo útil para los lectores gastar parte de su espacio en aclarar quién y desde qué posición se construyeron aquella ponencia y este artículo. Aclaración que también formó parte de la ponencia.
Desde el 30 de noviembre de 1997 un grupo de comunistas vascos mantenemos en Internet una página cuyo título es Comunismo o caos: el capitalismo mata. Esa página es una Sección del sitio web en inglés, español, euskara, catalán y también galego-portuguès cuyo nombre es BASQUE RED NET / RED VASCA ROJA / EUSKAL SARE GORRIA / XARXA BASCA ROJA / REDE BASCA VERMELHA http://www.basque-red.net.
REDE que se autodefine diciendo que "A REDE BASCA VERMELHA integra persoas que som comunistas bascas independentistas, feministas e ecologistas radicais, interessadas na informaçom e a comunicaçom. A maioria som bascas de nascimento, mas também as há bascas por adscriçom ou por solidariedade internacionalista".
Las vascas y los vascos (autóctonos o inmigrantes integrados como es mi caso) somos un pequeño pueblo de alrededor de tres millones de personas en poco menos de veintiún mil (20.644) kilómetros cuadrados. Somos menos del uno por ciento de la población de la Unión Europea pero son vascas o vascos el cincuenta por ciento de los prisioneros políticos en ella. Porque en el último tercio del siglo XX, como en otros períodos anteriores, la lucha de clases en Euskal Herria tiene la forma y los contenidos de lucha de liberación nacional. La crucial y permanente lucha interna y estructurante entre el Capital y el Trabajo adquiere en algunos casos, al emerger al exterior, las formas y los contenidos de lucha de liberación nacional. Ese es el caso de Euskal Herria. (En mi opinión es, debe ser, también el caso de Galiza).
La organización de vanguardia del Movimiento de Liberación Nacional Vasco es una que comienza siempre sus comunicados autoidentificándose como Euskadi Ta Askatasuna, Organización Socialista Revolucionaria Vasca para la Liberación Nacional. Es una organización comunista. Fundada en los años cincuenta por un grupo de jóvenes de la pequeña burguesía vasca, el propio proceso histórico de su lucha y de la lucha del pueblo vasco le empujó a identificarse durante los años sesenta con el socialismo y en los primeros setenta con el comunismo. En efecto en su VI Asamblea de agosto de 1973 en Hazparne aprobó -a la vez que la definición E.T.A. es una organización SOCIALISTA REVOLUCIONARIA VASCA DE LIBERACION NACIONAL-, un documento titulado "POR QUÉ ESTAMOS POR UN ESTADO SOCIALISTA VASCO", en el que se empieza diciendo:
"Nuestro objetivo fundamental es la creación de un Estado Socialista Vasco dirigido por la clase trabajadora de Euskadi como instrumento para alcanzar una sociedad vasca sin clases, una Euskadi auténticamente comunista; como instrumento -en suma- para nuestra total e íntegra liberación como trabajadores vascos.
En el plano social, nuestra lucha liberadora se desarrolla y viene enmarcada desde una perspectiva revolucionaria de clase, desde la perspectiva más consciente y auténticamente revolucionaria: la comunista"
y se añade en otros pasajes del mismo que:
"nuestra realización total e integral como trabajadores vascos sólo será posible cuando se nos devuelvan íntegramente los mecanismos de apropiación lógico-simbólicos que se nos ha arrebatado, cuando contrarrestemos los efectos de la opresión recuperando totalmente la manera de ver e interpretar la realidad vasca (euskaldun), desde una óptica indudablemente comunista."
o que:
"Como revolucionarios comunistas que somos, luchamos contra toda opresión: luchamos pues contra la opresión nacional. Y, por ello mismo, estamos por la Independencia de Euskadi, por un Estado Socialista Vasco" (1)
Es imprescindible que ahora mismo advierta cómo ese texto incurría en un grave error teórico en su mismo título y luego en el texto: el de hablar de "Estado Socialista Vasco" sin matizar la expresión. Porque es claro que no puede existir un llamado "Estado socialista" dentro del socialismo: son conceptos antitéticos el del Estado, por muy en extinción que se encuentre, y el del socialismo plenamente desarrollado y abierto ya al comunismo. El llamado "Estado socialista" es una invención del stalinismo que no se encuentra en los textos de los clásicos marxistas. Aunque el error sea históricamente explicable por la dificultad para el conocimiento de esos clásicos en la época y el Régimen (la dictadura franquista) en que el texto se elaboró.
Pero lo que ahora me importa es subrayar que ese documento no ha sido abrogado ni modificado por ninguna Asamblea posterior. Veintiún años después, a comienzos de 1994, el órgano coordinador del Movimiento de Liberación Nacional Vasco (KAS, Koordinadora Abertzale Sozialista) publica un importante documento titulado Nuestro presente, nuestro futuro en el que se mantiene explícita y nítidamente la reivindicación del comunismo. En el capítulo 5 se dice que:
"Nuestra práctica está inmersa, esencialmente inmersa en la lucha mundial de la humanidad contra el Capital. El hundimiento estrepitoso del mal llamado "socialismo real" ha dejado al desnudo al capitalismo real, al auténtico capitalismo que está conduciendo a la humanidad al desastre. Hace ocho décadas Rosa Luxemburg, profundizando las tesis de F. Engels y K. Marx, diagnosticó certeramente que la humanidad se había enfrentado ya al dilema de socialismo o barbarie. Hoy, en el umbral del s. XXI, el dilema se ha agudizado en extremo y NOS ENCONTRAMOS ABOCADOS A ESCOGER ENTRE COMUNISMO O CAOS."
Y el documento termina diciendo que:
"Del mismo modo en que la independencia no es una utopía sino una necesidad, tampoco el socialismo es una utopía, también es una necesidad…. El socialismo es una necesidad porque el capitalismo es la muerte…...
…..Pero el socialismo no es el fin sino la entrada en la historia verdadera. El socialismo, del cual sólo tenemos fugaces y fulgurantes atisbos multicolores, es sólo el comienzo de algo difícilmente imaginable con rigor científico y prospectivo. El comunismo es un viejo y permanente sueño de la humanidad oprimida que, contra todos los poderes habidos y por haber, ha logrado infiltrarse de manera camuflada y parcial en las viejas utopías, en las religiones primitivas, en los textos sagrados que narran reinos de justicia y abundancia, de ausencia de dolor, trabajo y sufrimiento. El comunismo nació con nuestra especie y con su explotación se refugió en la clandestinidad. Desde allí, desde las tradiciones de los esclavos, parias, siervos, mujeres, pueblos oprimidos, proletarios, minorías marginadas y excluidas, desde el sufrimiento y el dolor, quiso una y otra vez tomar el cielo por asalto aún sabiendo que le esperaban la derrota y la tortura. Quiso vengar a la humanidad ajusticiando a dioses, reyes, militares y empresarios. Sigue en el intento.
Nosotros no renunciamos, no podemos hacerlo, a esa larga y gloriosa continuidad de luchas heroicas. Nos identificamos en ellas como otras se identifican en nosotros. Donde haya una oprimida y oprimido, allí estaremos; y donde nosotros estemos estarán las oprimidas y oprimidos del mundo entero." (2)
Las negritas del texto son mías como lo fue el énfasis al leerlas en las Jornadas. Es desde esta postura desde la que los comunistas vascos independentistas de hoy no esquivamos admitir que para mucha gente, cientos y cientos o quizá miles de millones de seres humanos, el éxito de la propaganda capitalista en la explotación del fenómeno de la caída e implosión de la URSS y de los Estados del Este europeo les ha convencido de que, si una vez hubo un esplendor de la alternativa comunista, ya ha pasado.
Pero es también desde esta postura desde la que los comunistas vascos independentistas de hoy no vacilamos en afirmar que el esplendor de la alternativa comunista es HOY. Por una doble razón, objetiva y subjetiva.
La objetiva se basa en que hoy sabemos que Marx tenía razón. Hoy sabemos que los datos precisamente elaborados por los órganos al servicio del Capital (FMI, Banco Mundial, ONU y sus Agencias y otros muchos que harían aquí interminable su lista) demuestran que ha funcionado la "la ley general, absoluta, de la acumulación capitalista" que Marx formuló en el Libro Primero de El Capital MARX. La ley que:
"produce una acumulación de miseria, proporcionada a la acumulación del capital. La acumulación de riqueza en un polo es al propio tiempo, pues, acumulación de miseria, tormentos de trabajo, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento y degradación moral en el polo opuesto" (3)
De forma que hoy es un hecho la depauperación absoluta del proletariado que esa ley formulada por Marx anunciaba. El Modo de Producción Capitalista es una fábrica continua de miseria. Los datos de los expertos capitalistas son precisamente los que evidencian el fracaso mundial del capitalismo como sistema de satisfacer ni siquiera las mínimas necesidades de la gente. A la vez que la continua acumulación de cada vez más riquezas en cada vez menos manos.
Son igualmente los órganos estadísticos al servicio del capitalismo los que han acumulado los datos necesarios para construir tres curvas de larga duración de la economía-mundo capitalista: la desruralización del mundo, la destrucción ecológica del mundo y la democratización del mundo. Y para evidenciar que esas tres curvas han llegado a un punto en el que amenazan la acumulación incesante de capital, y, con esto, a la mismísima razón de ser del capitalismo histórico. Amenazan su existencia al destruir su ADN, su núcleo genético-estructural. Por ello hace ya varios años que Immanuel Wallerstein y sus colaboradores nos han advertido de que se ha acabado el ciclo histórico del Modo de Producción Capitalista. De que el capitalismo histórico, la civilización capitalista, se habrá terminado en el plazo de 25/50 años y su sistema histórico particular ya no existirá y habrá sido substituido por alguna de estas tres fórmulas sociales
Los comunistas vascos nos tememos que es posible que NO SE PRODUZCA ESE CAMBIO DEL CAPITALISMO HISTÓRICO A OTRO SISTEMA EN VEINTICINCO O CINCUENTA AÑOS. Y ello porque el capitalismo puede haber destruido el planeta ANTES de que transcurran. O, lo que para la Humanidad sería lo mismo, haberlo hecho inhabitable para el género humano
Esos son los hechos (que no opiniones) que demuestran objetivamente que el esplendor de la alternativa comunista es HOY. Porque son hechos que demuestran que el dilema es hoy comunismo o caos.
La otra razón, la subjetiva, viene medida también por hechos. Los hechos que evidencian la creciente emergencia actual de sujetos colectivos revolucionarios con éxito en multitud de países. Los millones de campesinos del MST brasileño y los guerrilleros colombianos son dos ejemplos claros en Latinoamérica. Pero también hay ejemplos de una nueva oleada de luchas de clases en los mismísimos países del Centro capitalista.
Dentro de esas razones subjetivas existentes para afirmar que el esplendor del comunismo es HOY tampoco vacilamos en afirmar, con la humildad que consiste en decir la verdad, que hay que contar con la fuerza y la tenacidad con la que el Pueblo Trabajador Vasco pelea por su independencia y por el socialismo. El socialismo entendido, por supuesto, sólo como la fase consciente y transitoria que prepara el desarrollo del comunismo
Bien es cierto que en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco seguimos la tradición y el principio metodológico de los clásicos marxistas de no hacer utopías futuristas. Es bien sabido que en esos clásicos marxistas no hay modelos prefijados, acabados y sellados como los que, por el contrario, sí se formularon en el socialismo utópico o en el anarquismo.
Sin embargo, aunque mantenemos ese principio metodológico y teórico muy acertado, sí debemos decir y decimos cómo no queremos que sea el socialismo Independentista. Debemos decir y decimos que sabemos los errores que no tenemos que cometer, aunque justo empezamos a saber las cosas que sí tenemos que lograr.
He aquí, por ello, un puñado de principios teórico-estratégicos que intentamos popularizar e insertar en las dinámicas políticas concretas del proceso político vasco y que creemos pueden ser también útiles a nuestros camaradas de otros pueblos:
1) Nuestro socialismo, antes que nada, ha de romper con la dominación patriarcal, con el imperio del macho, del marido y del monarca. Esta ruptura, que debe prolongarse y profundizarse durante varias generaciones, es una prioridad estratégica, de largo alcance, tan importante como el control obrero, la superación procesual de la propiedad privada burguesa, la socialización de las fuerzas productivas, la nacionalización y control popular de la banca y los resortes financieros, la destrucción del ejército burgués y la creación de un sistema de defensa basado en el pueblo en armas, voluntario e integrador de todos los métodos de resistencia….
Nuestro socialismo ha de basarse en la construcción consciente de otra forma de especie humana, de otro cuerpo, de otra sensibilidad, amor y placer. No debe ser sólo un socialismo que luche contra la explotación asalariada sino también que defienda otro concepto de trabajo y, por tanto, de relaciones humanas, de afectividades e interioridades. Un socialismo que mantenga la visión del trabajo como algo forzoso, duro, alienante y no enriquecedor sería un socialismo incapaz de construir dimensiones omnilaterales y polícromas de creatividad humana. Y por ello la superación del patriarcalismo es imprescindible.
2) Nuestro socialismo no puede tampoco quedar ceñido al poder de una burocracia parasitaria, enquistada y protegida en y por los aparatos de Estado, partido único, sindicato obligado, asociaciones forzosas de vecinos, juventud y mujeres, entidades controladoras de artistas, científicos y deportistas, prensa sumisa y monocolor. De una burocracia que, acorazada detrás de esos poderes injustos, dicte y ordene todos los aspectos de la vida, colectiva e individual. Del mismo modo que reivindicamos una nueva vivencialidad psicofísica, intersexual y superadora de los roles y géneros, también, a la fuerza por cuanto van unidos, reivindicamos formas asamblearias, consejistas, horizontalistas de intervención popular y obrera.
El modelo de partido único es dañino. Ninguna sociedad puede pretender abrirse a una explosión de creatividad, que es una de las características del socialismo, si está encorsetada por las estrechas mentes de los burócratas enmohecidos. Ningún proceso emancipador, que a la fuerza ha de afrontar toda serie de boicots, cercos, sabotajes y agresiones que no tienen por qué ser pública e inmediatamente militares y guerreras, sino que pueden empezar siendo económicas, políticas, culturales, sanitarias y alimenticias y tecnológicas, puede resistir largo tiempo si no está dirigido conscientemente por el pueblo. Este punto es tan básico como el anterior porque atañe a algo que se olvida casi siempre que se habla de socialismo: mucho más importantes que la estructura política, siéndolo ésta mucho, son la voluntad, la consciencia, la decisión, el llamado factor subjetivo de las masas que se dirigen a sí mismas porque dentro de ellas están las estructuras autoorganizadas.
3) No menos importante en nuestro socialismo ha de ser la generalización de una forma cualitativamente superior de relaciones con la Naturaleza, con el ecosistema y hábitat nuestro y mundial. El desarrollismo capitalista, el consumismo ciego e irracional y la destrucción de energías y materias finitas e irrecuperables, son hipotecas, cadenas que nos atarán más temprano que tarde a nuevas formas de explotación y por ende suprimirán nuestra independencia nacional. La ecología no es una moda, es una exigencia ético-política. No es un truco capitalista para vender más contaminando en el Tercer Mundo o regiones lejanas, es un sabio ahorro de bienes cada vez más escasos y quebrantados. La ecología no es un somnífero para yuppies atormentados por su mala conciencia sino una práctica colectiva de reunificación de la especie humana con la naturaleza.
Pero la generalización social de modos de vida, de ahorro y reciclaje, de consumo racional e integrado, de descontaminación y de proyectos a medio y largo plazo, semejante tarea esencial a nuestro socialismo, no puede existir si no existe un debate colectivo sobre el criterio de necesidad, de cualidad de vida, de sentido de existencia, de interiorización de las consecuencias acumulativas y sinérgicas en un futuro de nuestros más nimios y en apariencia superficiales vicios consumistas. Todo ello nos remite otra vez a los dos puntos precedentes. Y es que el socialismo es la consciencia llevada a la acción, o no es nada, excepto dogmas y palabras huecas.
4) Por último, nuestro socialismo no puede darse dentro de los estrechos y castradores tópicos eurocéntricos. O somos internacionalistas a la vez que independentistas, o nada. Así de sencillo. No existe posibilidad alguna de crear una isla de la justicia e igualdad en medio de un océano de opresión e injusticia. Duraríamos muy poco si no estuviéramos dentro de un proceso más generalizado de emancipación. Pero ello nos exige superar nuestros racismos eurocéntricos, nuestras xenofobias occidentalistas. Tenemos que aprender de otros pueblos y civilizaciones, de culturas más "pobres" -¿en qué?- y con otros códigos y parámetros. También hemos de aprender a relacionarnos con las clases oprimidas dentro de la misma Europa, con esas masas cada vez más empobrecidas y maltratadas. En suma, se trata de comprender que nuestro socialismo no puede repetir el error estratégico del llamado "socialismo en un solo país", lo que nos lleva a desarrollar estrategias y tácticas de desconexión paulatina, procesual pero valiente de los centros imperialistas. Es posible y es necesario.
El internacionalismo no es sólo una maniobra de supervivencia y un recurso egoísta de pedir ayuda. Es antes que nada una nueva concepción de la unicidad del mundo, de la pertenencia de todos los pueblos a la misma especie humana, de la existencia de una misma problemática y de un mismo enemigo. Es por tanto una concepción nueva, filosófica e histórica, humanista y ético-moral. Concepción esencialmente unida a la ecologista por cuanto ambas parten de los mismos problemas, contemplados desde otra perspectiva y campo de acción, para coincidir en los mismos resultados prácticos. Concepción esencialmente democrática por cuanto se opone y lucha contra todo poder, esté donde esté y se disfrace de la cultura que sea. Por último, dado que replantea desde otra visión la escisión de la especie en sí y consigo misma, abogando por una radical unicidad, por ello mismo es incompatible de facto con el patriarcalismo.
No debería sorprender a nadie la clara interrelación teórica y práctica de los cuatro puntos descritos. No podía ser de otra manera. El socialismo es una totalidad multicolor que asciende por el arco iris de la conciencia emancipada. Sus tonalidades y matices son infinitos, su belleza es única. (4)
Es así como los comunistas vascos estamos pensando el socialismo que tenemos que construir. El socialismo que sea, repito, la fase consciente y transitoria que prepara el desarrollo del comunismo.
Porque los hechos nos demuestran que el comunismo es ya la única alternativa –el único camino, la única vía, la única salida- que cabe para superar la miserable situación actual del planeta. Comunismo o caos.
Justo de la Cueva
Sociólogo. Militante de Herri Batasuna.
(1) E.T.A. V: Por qué estamos por un Estado Socialista Vasco, aprobado en Hazparne en agosto de 1973 por la primera parte de la VI Asamblea de ETA V. Cito de las páginas 107 a 109 del Tomo XV de Documentos Y, Editorial Lur, Donostia, 1981. 531 páginas.
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(2) KAS (Koordinadora Abertzale Sozialista): Nuestro presente, nuestro futuro, multicopiado, s.l., 1994, 66 páginas. Cito de las páginas 50, 65 y 66.
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(3) Karl Marx: Das Kapital/ Kritik der politischen ökonomie. Buch I.1867. Cito de la página 805 de la edición en castellano El Capital. Crítica de la economía política. Libro Primero. Volumen 3, Siglo XXI de España Editores S.A., Madrid, 1980 (2ª de España).
(4) La descripción de los principios teórico-estratégicos sobre el socialismo que los comunistas vascos propugnamos reproduce casi textualmente parte de un trabajo de Iñaki Gil de San Vicente titulado Independencia y socialismo publicado en la web de la RED VASCA ROJA.
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